jueves, 19 de marzo de 2026

Estado y Nación. Elementos del Estado

    Comenzamos este año leyendo y pensando a partir de la carta que Simone Weil escribió a una de sus estudiantes desde una fábrica. De esta manera iniciamos este espacio de Formación ética y ciudadana pensando en nosotros mismos y las relaciones sociales que establecemos, y en las múltiples posibilidades de organización que como seres humanos podemos lograr. 

    Continuamos, ahora, abordando el concepto de CIUDADANÍA y para esto es bueno recordar los siguientes puntos: 

- Somos seres sociales, juega un rol decisivo en la organización de una sociedad humana lo individual y lo común.
- Dependiendo de cómo pensemos a los seres humanos terminaremos por aceptar que una forma de organización social es mejor, o menos mala que otra.
    Comenzamos a repasar aspectos fundamentales de la FEYC: en primer lugar la diferencia que existe entre un Estado y una Nación, para luego estudiar el fenómeno de los Estados- nación, surgidos con el auge del liberalismo y de la filosofía moderna.
    Diferencias entre Nación y Estado
    Leemos el siguiente cuadro sinóptico y pensamos junto con toda la clase las diferencias que propone:

Texto I: Estado y Nación

La Nación es un conjunto de seres humanos que están unidos por una misma cultura, lengua, etnia, religión, reconocen un mismo origen y persiguen un mismo destino.
Vale aclarar que este conglomerado no hace falta sea ciento por ciento homogéneo. Lo importante es que exista la voluntad de formar parte de un todo y de compartir un destino.
Cuando la Nación se organiza política y jurídicamente se convierte en Estado. Es decir, la población que habita un territorio por una necesidad se organiza designando autoridades (gobernantes) a las que dota de poder para que elabore las normas de convivencia social (derecho).
El Estado entonces, es la suma organizada de todos sus elementos: población, territorio, poder, gobierno y derecho. Es una comunidad organizada que tiene como soporte sociológico a la Nación.
Población: conjunto de habitantes que existen en un determinado territorio. Es necesario diferenciar POBLACIÓN (que incluye a todos los habitantes) de PUEBLO (que es la parte de la población que tiene derechos políticos en sentido estricto o limitado – capacidades electorales).
La necesidad de poblar fue concebida desde antes de la sanción de la CN. En la misma constitución podemos verlo en el Preámbulo (“para todos los hombres…”), los artículos 25, 75 inc 18 y 125 que hablan de fomentar la inmigración.
Territorio: es el lugar geográfico donde habita una población determinada. Es el soporte físico de la Nación y el Estado. Delimita el ámbito espacial dentro del cual se ejerce el poder del Estado. Abarca: suelo, subsuelo, espacio aéreo, plataforma submarina, aguas jurisdiccionales e interiores.
Gobierno: órganos que por las facultades conferidas por los ciudadanos conducen el destino del país.
Poder: Nos sugiere energía, facultad, aptitud, capacidad del cual se los dota a los gobernantes cuando se organiza la Nación. El poder es capacidad de mando, y ésta es ejercida por quienes gobiernan. Hay que tener en cuenta que existe un único e indivisible poder, y lo que se divide son las funciones de gobierno y los órganos que cumplen con ellas.
Ligado al concepto de poder está el de soberanía, que es una cualidad que tiene el poder que le permite no reconocer otro por sobre él.
Derecho: es el conjunto de normas que rigen las relaciones de los hombres en la sociedad. Se lo puede considerar desde 2 puntos de vista:
- Derecho objetivo: normas que sirven para regular la relación entre los hombres de una sociedad y para ordenar el funcionamiento de los órganos de gobierno. Se caracteriza por ser coactivo, es decir que se puede utilizar la fuerza pública en caso que sea necesario.
- Derecho subjetivo: facultades que cada hombre tiene asignadas por las normas del derecho objetivo.
Finalidad del Estado
Objetivamente, consiste en obtener el bien común (status jurídico para vivir en paz y con los bienes materiales suficientes para satisfacer las necesidades) de la sociedad que lo integra. Esta actividad nunca debe darse por concluida.
Subjetivamente, teniendo en cuenta que el bien común es la máxima aspiración, no tiene el mismo significado en todas las épocas ni las sociedades. Es cambiante como las necesidades de la comunidad.
- Derecho Público (Cátedra: Geirola - 2015) | UNTREF. El estado y sus Elementos. Elaborado a partir de:https://www.altillo.com/examenes/untref/derechopublico/derepubl_res1p_2015.asp
Actividades:
1- Lee el texto de manera crítica.
2- Diferencia Estado de Nación (Escríbelo en la carpeta personal).
3- Escriba el nombre de los 5 elementos del Estado. (Solamente el nombre de cada elemento).
4- ¿En qué elemento del Estado te encuentras ubicado? ¿Por qué? Escriba tu respuesta.
5- El texto informa sobre el fin que persigue el Estado, es decir, su razón de ser. Según tu experiencia como parte de un Estado: ¿Se cumple ese fin? Escribe en la carpeta personal tu respuesta y fundamenta el porqué de la misma.
ANEXO:

domingo, 1 de marzo de 2026

¡Buen inicio de Ciclo lectivo 2026!

   Vamos a comenzar nuestro estudio del presente año con el texto de una carta de la filósofa Simone Weil a una de sus estudiantes. La carta la escribe Weil cuando comienza a trabajar en una fábrica:

                       En la fotografía la séptima obrera de la izquierda es S. Weil

    Éste es el “contacto con la vida real” del cual te había hablado. Lo conseguí gracias a un favor; uno de mis mejores compañeros conoce al administrador – delegado de la Compañía, le explicó mi deseo y el otro comprendió, lo cual denota una amplitud de espíritu realmente excepcional en esa clase de gente. En estos tiempos es casi imposible entrar en una fábrica sin certificado de trabajo, sobre todo cuando si se es, como yo, lenta, torpe y poco robusta.
    Quiero decirte enseguida –por si acaso quisieras orientar tu vida hacia un rumbo semejante- que, aunque mi felicidad- por haber llegado a trabajar en una fábrica- es muy grande, no lo es menos por el hecho de no estar encadenada a este trabajo. Simplemente, he tomado un año de vacaciones “por estudios personales”. Un hombre, si es muy listo, muy inteligente y muy robusto, puede racionalmente esperar, dado el estado actual de la industria francesa, llegar en la fábrica a un puesto en el cual le sea permitido trabajar de una manera interesante y humana; pero incluso estas posibilidades disminuyen cada día con el progreso de la racionalización. Las mujeres están confinadas en un trabajo absolutamente maquinal, que no exige otra cosa que rapidez. Cuando digo maquinal no imagines que puedes soñar en otra cosa cuando lo haces, ni mucho menos reflexionar. No, lo realmente trágico de esta situación es que el trabajo es demasiado maquinal para ofrecer material al pensamiento, y que además de ello prohíbe también cualquier tipo de pensamiento. Pensar equivale a ir menos de prisa; y hay normas de velocidad establecidas por burócratas despiadados, que hay que seguir para no ser despedido y para ganar lo suficiente (el salario es a tanto por pieza). Yo no puedo todavía con ellas, por muchas razones: la falta de hábito, mi poca habilidad natural, que es considerablemente pequeña; una cierta lentitud, también natural, en los movimientos; el dolor de cabeza y una cierta manía de pensar, de la cual no consigo desprenderme. En cuanto a las horas de descanso, teóricamente existen en grado suficiente con la jornada de 8 horas, pero prácticamente quedan absorbidas por un cansancio, que a menudo llega hasta el embrutecimiento. Si quieres completar el cuadro, añádele que se vive en la fábrica en una atmósfera de subordinación total, perpetua y humillante, siempre a las órdenes de los jefes. Claro que todo esto te hace sufrir más o menos según el carácter, la fuerza física, etc. Habría que precisar más, pero a grandes rasgos es así.
    Todo esto no impide que –aun cuando sufra- sea mucho más feliz de estar donde estoy de lo que pueda decirte. Lo he deseado desde no sé cuántos años, y no lamento el no haber llegado hasta ahora, porque sólo ahora soy capaz de sacar todo el provecho que esta experiencia supone para mí. Sobre todo, porque experimento la sensación de haber salido de un mundo de abstracciones y de encontrarme entre los hombres reales: buenos o malos, pero de una bondad o de una maldad verdaderas. La bondad sobre todo, en una fábrica, es una cosa real cuando existe; el mínimo acto de benevolencia, desde la simple sonrisa hasta el servicio prestado, exige vencer la fatiga, la obsesión del salario, todo lo que agobia e incita a replegarse sobre sí mismo. El pensar mismo pide un esfuerzo casi milagroso para elevarse por encima de las condiciones en que se vive. Ahí no ocurre como en la universidad, donde a uno le pagan por pensar o por lo menos por hacer algo semejante; ahí la tendencia es más bien a pagar por no pensar; luego, cuando se percibe un destello de inteligencia, se está seguro de no equivocarse. Fuera de esto, las máquinas en sí mismas me atraen y me interesan vivamente. Y confieso que estoy en una fábrica para informarme sobre cierto número de cuestiones muy precisas, que me preocupan y que no puedo enumerar.

- Weil, S. Carta a una alumna (1934)

 Actividades:

1. Leemos la carta de manera conjunta para poder comentarla y discutirla.

2. Investiga quién fue Simone Weil y escribe una breve biografía. No te olvides de escribir al final de la misma la bibliografía (la fuente de donde obtuviste la información).

3. Responder a las siguientes preguntas de manera individual en la carpeta de clase (las preguntas y sus respectivas respuestas tienen que estar escritas en dicha carpeta):

A) ¿Qué es lo que más te llamó la atención de lo que leíste en la carta? ¿Por qué? 

B) ¿Qué relación tiene esta carta con nuestra realidad como parte de una institución educativa? ¿O no tiene ninguna relación? Justifica tu respuesta.

ANEXO:

I. El vídeo del abrazo de Jane Goodall con una chimpancé que emocionó al mundo

II. Fragmento del apartado Concepto de Ilustración:

      La Ilustración, en el más amplio sentido de pensamiento en continuo progreso, ha perseguido desde siempre el objetivo de liberar a los hombres del miedo y constituirlos en señores. Pero la tierra enteramente ilustrada resplandece bajo el signo de una triunfal calamidad.  

- Adorno, T. Horkheimer, M. Dialéctica de la Ilustración, Editorial Trotta, 1998, pág. 59